Cuando las personas hablan de visitar Zipaquirá siempre tiene en mente las Minas de Sal y la Catedral de Sal. Pero pocos conocen que el municipio de Zipaquirá, gracias a sus recursos naturales, ha sido testigo de momentos históricos para Colombia a lo largo de los años.

La sal ha sido, para este municipio, el centro de su historia y imprescindible para ser conocido en el trayecto de su historia. El municipio ha sido testigo de grandes acontecimientos de la historia de Colombia y están plasmados en los diferentes escenario históricos y culturales de Zipaquirá. Escenarios como la Plaza de los comuneros, escenario de las capitulaciones comuneras en 1781, razón por la cual recibe el nombre de Plaza de los Comuneros, adornada en su marco por casas coloniales y republicanas. La plaza fue empedrada en 1823, se realizó una remodelación y colocación de pilera en 1938. En 2003 el Ministerio de Cultura firmó la autorización para su remodelación para su transformación a Plaza Abierta.

Plaza de lo Comuneros

Estación del tren: Diseñada por el Arquitecto Alfredo Bazzany, bajo el estilo Neoclásico Francés, su inauguración fue el 8 de Diciembre de 1827. Actualmente se ubica en la carrera 11 entre calles 4 y 5 formando parte integral del Parque de la Esperanza. La estación de tren de Zipaquirá fue declarada como Monumento Nacional en 1996 mediante decreto presidencial No 0746 de 1996.

Capilla del Cedro

Capilla del Cedro: Construida por la Comunidad Claretiana, con planos del arquirtecto Antonio Stooupthy, sobre el kilometro 2 de la vía a Cogua en la primera mitad del siglo XX. Considerada como la Capilla Sixtina de Colombia; posee hermosos frescos y lienzos del pintor José Díaz Nemogal. Sus molduras se elaboraron por el Zipaquireño Manuel Villamil Rendón. Es una verdadera joya religiosa. Declarada Manumento Nacional, Religioso, Turístico, Arquitectónico y Cultural por el Ministerio de Cultura.

Catedral Diocesana: Está ubicada en el costado norte de la Plaza Mayor, obra del arquitecto Capuchino F. Domingo Pérez de Petrés. La Catedral se construyó en 1804 en reemplazo, y en el mismo, sitio de la iglesia doctrinera . Construida Construida por el corregidor Pedro de Tovar y Buendía, la que después fue erigida en parroquia en 1779 y donde se juraran las Capitulaciones Comuneras en 1781.

inaugurada y consagrada el 9 de noviembre de 1870, decorada interiormente por el pintor José Díaz Nemogal, terminada en 1916, y finalmente exaltada a Catedral en 1952, año en que se creó la Diócesis de Zipaquirá.

Antiguamente Zipaquirá recibía el nombre Chicaquicha, que en lenguaje indígena significa “Pie del Zipa” y tenía asiento en el Cerro del Zipa, en el sitio hoy llamado pueblo viejo.

La capital salinera de Colombia, como es conocida actualmente por su mina de sal, en la que se encuentra la mejor carta de presentación de la ciudad que es la Catedral de Sal, nominada como la primera maravilla de Colombia en el año 2006. Zipaquirá está ubicada en el centro del país a 49 km de Bogotá D.C,  es decir a 45 minutos en carro, tiene una temperatura de  14°c, una extensión de 197 Km2 con zonas rurales y urbanas en la cual habitan 120.000 mil personas aproximadamente y está a una altura de 2.652 msnm.

Templo Subterráneo levantado en la roca salina de 2674 metros sobre el nivel del mar, en reemplazo del construido por el Arquitecto José María González Concha que duró sólo 40 años. En 1995, se inaugura el nuevo templo elaborado técnicamente por el Ingeniero Jorge Castelblanco con planos del Arquitecto Roswell Garavito Pearl, en un área de 8500 m², que maneja símbolos esenciales, plasmados en imágenes cuyo contendió simbólico imprime un profundo sentido sacro en 3 naves y 1 cúpula. En la construcción de este templo se extrajeron 250.000 toneladas de sal roca; trabajaron 127 mineros, 110 talladores y 80 trabajadores. La mina se considera como obra arquitectónica, religiosa, cultural y turística de especial significado a nivel mundial. La patrona de este templo y sus mineros es Nuestra Señora del Rosario La Morenita de Guasá, elaborada por Daniel Rodríguez Moreno.

Pero además de la Catedral de Sal, Zipaquirá cuenta con unos atractivos turísticos pocos conocidos para los visitantes.
Pantano Redondo: Ubicado en el Km. 4 Vía Pacho. Reserva de agua que surte a Salinas. Es de aproximadamente 3 Km. de ancho por 7 u 8 de largo. Lo surten varias fuentes hídricasy quebradas que proceden del páramo. Considerado como uno de los parques hídricos naturales más ricos del país pues también la fauna, la flora y la vegetación son exuberantes, cualidades que hacen del sector un exótico sitio de descanso y admiración ecológica.

Pantano Redondo

Reserva natural Don Benito: Su vía de acceso está en el 5 Km. de la carretera que conduce al municipio de Pacho. La Reserva Forestal Don Benito es una maravilla natural con 800 hectáreas de flora y fauna nativa y donde encontramos también águilas. Allí nacen algunos ríos como Susagua, y se encuentra El Vivero Municipal y la Estación Meteorológica.

Rocas de Sevilla de la Hacienda del Abra: Están ubicadas al occidente de Zipaquirá, en límites con el municipio de Tocancipá. La hacienda, donde están ubicadas estas rocas, se denomina “El Abra”, por el inmenso boquete por donde hace miles de años, salieron las aguas que llenaban la Sabana. Se encuentran en sus paredes jeroglíficos y pictografías rupestres trazadas con indelebles tintas de difícil composición. Se han hallado instrumentos de piedra para preparación y limpieza de pieles y para el trabajo de maderas, lascas de extremo agudo y otras herramientas líticas.

Y no hay que olvidar que el Nobel de literatura de Colombia, Gabriel García Márquez, vivió en este municipio. Actualmente, la casa donde vivió, se conoce como Centro Cultural Casa del Nobel, un centro cultural del municipio. Acá los habitantes pueden encontrar diferentes servicios de formación académica en letras y los visitantes podrán encontrar momentos de la memoria de “Gabo.
En este lugar ingresó el Nobel en el año 1943 para formarse académicamente. En esta casa se encuentra presentes, en forma de narraciones, las sombras de ese pasado y la historia maniefiesta en siluetas que diambulan por estos lugares como eco de aquellos recuerdos mítico, alegre y fisetero.

Fotografía: Instituto Municipal de Cultura, Recreación y Deportes de Zipaquirá / Centro Cultural Casa del Nobel.

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