Monguí es otro de los pueblitos cerca a Bogotá que hacen parte de los Pueblos Patrimonio de Colombia. Un sitio muy tranquilo en el que puedes encontrar grandes aventuras en medio de la naturaleza. Monguí es uno de los pueblos más lindos de todo el departamento de Boyacá, es uno de esos lugares que enamoran a primera vista y que tiene una gran historia por contar.

En Monguí donde puedes caminar tranquilamente por sus calles coloniales, conocer la hermosa Basílica Menor de Nuestra Señora de Monguí, dar una vuelta por el Convento de los Franciscanos y recorrer el antiguo puente de calicanto.

Así que el fin de semana o el día que visites Monguí, asegúrate de explorar todos sus rincones y de descubrir porque es conocido como el pueblo más lindo de Boyacá y uno de los planes cerca a Bogotá preferidos por los amantes de la arquitectura y la naturaleza.

A las afueras de este hermoso pueblo de Boyacá encontrarás el páramo de Ocetá, un ecosistema calificado por muchas organizaciones ambientales como el páramo más lindo del mundo.

Al páramo de Ocetá debes ir en compañía de un guía local, quien te llevará en una caminata de hasta 7 horas por escenarios naturales como la Caja del Rey, la Laguna Negra, el Valle de los Lupinos y El Pedrisco.

No está demás recordarte que el páramo de Ocetá como la mayoría de ecosistemas naturales, son muy frágiles, así que procura que tu presencia no deje rastro, cuida de los frailejones, regresa tu basura y no dejes restos de comida.

¿Cómo llegar a Monguí?

Para llegar a Monguí, primero debes ir hasta Sogamoso desde la Terminal Salitre Bogotá. El trayecto puede durar unas 3 horas. En Sogamoso toma un bus hasta Monguí desde $5.000 COP.

En Monguí puedes encontrar hospedajes cerca a la plaza principal y al sendero que conduce al páramo de Ocetá, pero dado que no hay muchos, lo mejor es reservar tu habitación con suficiente anticipación.

¿Qué hacer en Monguí?

Los planes en Monguí están hechos para revivir la historia y las tradiciones de su pasado indígena, artesanal y colonial, y para descubrir todo lo que ofrece este hermoso lugar necesitarás quedarte al menos 3 días.

El primer día en Monguí puedes dedicarlo a caminar hasta la cascada de la Virgen o al mirador de la Peña de Otí, y en los otros días puedes explorar las construcciones que datan de los siglos XVI y XVII, y asegurarte de:

1. Visitar la Básilica menor de nuestra señora de Monguí

Foto tomada de @rafaelangulo

La Basílica Menor de Nuestra Señora de Monguí es un imponente templo que se alza en medio de la plaza principal y que destaca sobre todas las construcciones de corte colonial que la rodean.

Una joya colonial construida en piedra entre 1694 y 1760 y considerada un tesoro arquitectónico de Latinoamérica y Boyacá.

Esta iglesia comenzó como una pequeña capilla donde los misioneros franciscanos comenzaron a evangelizar a los indígenas de la región, y hoy en día guarda cientos de historias y anécdotas que valen la pena conocer de la mano de un guía local.

En la parte frontal de la basílica están los escudos de los reinos de Aragón y de Castilla, que recordaban la supremacía de España durante la época, y justo al lado se encuentra el Convento de los Monjes Franciscanos.

2. Convento de los Franciscanos

El convento, que está contiguo a la Basílica de Nuestra Señora de Monguí, tiene dos pisos cuyos techos son sostenidos por arcos romanos, mientras que a la entrada hay una gigantesca columna de piedra en espiral de unos 2,5 metros de altura.

Esta hermosa construcción tardó alrededor de 100 años en edificarse. En su interior podrás apreciar algunas pinturas que representan escenas del cristianismo, y algunos muebles que utilizaban los frailes de la época.

Si quieres entrar al Museo de Arte Religioso del Convento Franciscano, debes saber que el recorrido guiado dura unos 40 minutos, el horario de atención es de 8 a.m. a 12 m. y de 2 p.m. a 6 p.m. Tarifa de ingreso: $7.000 COP.

Foto: @andres.f.navarro

3. Puente Colonial de Calicanto

Foto: @andres.f.navarro

El Puente Colonial de Calicanto de Monguí fue construido por la tribu Sanoha bajo la orden de la colonia española, y se construyó con el fin de poder cruzar las piedras con las que se edificó la Basílica Menor de Nuestra Señora de Monguí.

El calicanto, un pegamento mezcla de cal, arena, sangre de res y melaza, le dio el nombre al famoso puente de Monguí que cruza el río El Morro. Esta obra de ingeniería construida en el siglo XVII es reflejo de la época de la Colonia en el centro de Colombia y sirvió para que por ella se transportaron las piedras con las que fue erigida la Basílica de Nuestra Señora de Monguí. El puente se encuentra rodeado por un barranco, desde el cual se observan tendidos de flores y especies arbóreas.

4.Fabricas de balones de Monguí

Monguí también es reconocido por la fabricación de balones cocidos a mano, una industria que tiene más de 80 años de tradición y que por mucho tiempo fue la principal actividad económica de muchas de las mujeres del pueblo.

Foto: @tripshooting

Hoy en día sobreviven algunas empresas como Arcueros, que se especializan en la confección de balones cocidos a mano y que se preocupan por la calidad de vida de sus trabajadores.

5. Caminar por el Paramo de Oceta

Foto: @lajimenezl

El Páramo de Ocetá es considerado el más bello del mundo, y no es para menos, ya que en este encontrarás hermosos valles que contienen la mayor cantidad de especies de flora paramuna en Colombia. Ocetá es considerado aún como uno de los más bellos del mundo, pero algunos dicen que ya no es tan hermoso como hace unos años, a causa de las continuas quemas que realizan los campesinos en su expansión continua de la frontera agrícola, que esta trayendo consigo el permanente deterioro de las fuentes de agua y la extinción de plantas y animales que posiblemente no conocemos aun.

Dentro de la flora típica que se encuentra en Ocetá encontramos los frailejones plateados, los amarillos y los blancos, los senecios amarillos, lupinus morados, y gran cantidad de musgo y líquenes adheridos a las rocas.

El otro atractivo de este lugar es la Ciudad de Piedra, nombre que fue colocado por los campesinos a esta zona rocosa, en donde por el desprendimiento de lozas de piedra horizontalmente se han separado y han formado callejones que asemejan una pequeña ciudad. Allí las paredes tienen unos 15 metros de altura y unos 12 de ancho, están cubiertas de musgos verdes, amarillos y rojos, también se encuentra una serie de rocas por los recorridos formando pequeños jardines de micro vegetación en los cuales da gusto dejar volar la imaginación. En total el callejón tiene unos 100 metros de largo

El sendero del páramo de Ocetá es de aproximadamente 16 kilómetros de distancia, el recorrido dura unas 8 horas y durante la caminata alcanzarás una altura máxima de 3.854 metros sobre el nivel del mar.

Al sendero que conduce al páramo de Ocetá puedes llegar caminando o en vehículo 4×4 desde el centro de Monguí, pero ten en cuenta que gran parte del predio es privado así que siempre debes ir en compañía de un guía local que cuente con el permiso de los lugareños.

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